Los departamentos técnicos de AGV realizan una evaluación de las principales empresas constructoras de Madrid.

Edificio en construcción fuente propia
  • En la reunión celebrada en el día de hoy se han planteado acciones homogéneas que permiten optimizar los costes constructivos y la calidad de la edificación.

La Asociación de Gestoras de Viviendas (AGV), que agrupa a las principales gestoras de cooperativas de viviendas en España, ha reunido hoy a sus departamentos técnicos para realizar una evaluación de las principales empresas constructoras de la capital y plantear acciones homogéneas en su relación con las mismas, para intentar optimizar en todo lo posible los costes de construcción y mejorar la calidad en todo el proceso de edificación.

La asociación, con una amplia trayectoria en el desarrollo de vivienda cooperativa y protegida, considera que el actual contexto de dificultad en el acceso a la vivienda, exige un enfoque coordinado entre todas sus gestoras asociadas a la hora de contratar con las distintas empresas constructoras, poniendo el foco en abaratar los costes de construcción analizando cada una de las partidas de manera independiente, reducir los plazos de edificación optimizando los procesos constructivos y siendo mucho más agiles en resolver todas aquellas incidencias  relacionadas con la post venta.

Igualmente, los equipos técnicos pusieron de manifiesto la necesidad de eliminar las trabas burocráticas y acortar el plazo de concesión de licencias, en la mayoría de los casos, un periodo excesivamente largo conlleva no poder mantener los costes de construcción presupuestados, con la consiguiente subida de los mismos y un incremento importante de los costes financieros; encareciendo el precio final de la vivienda.

«Las gestoras de cooperativas están comprometidas con el desarrollo de la vivienda asequible desde una postura propositiva, capaz de comprender los problemas y aportar soluciones reales. Evaluar a las constructoras permite buscar mejoras para un sector hermano, complejo y con grandes dificultades como la construcción —clave en la generación de oportunidades inmobiliarias—, además de constituir una defensa corporativa y deontológica», ha señalado Miguel Ángel Ramos, vicepresidente de la AGV.